divendres 8 d’octubre de 2010

La terra convulsa (II)



“Si al vasco le quitan la tierra, no es nada. Y las fábricas vienen a arrancar al vasco de su tierra.”

“En este tiempo perdido en que vivimos, todo se compra con dinero, incluso la tierra –dice Ama.”

“Nada cambiará en Euskeria mientras los verdaderos vascos no abandonen la tierra donde los puso el Señor.”

“La tierra no se puede vender –pronunció mi bisabuelo en el tono que reservaba para el Padrenuestro-. La tierra no se compra con dinero.”

“Sólo trae calamidades el abandonar la tierra.”

“La tierra, la tierra. En Getxo poseemos la tierra que trabajamos, cada familia del campo posee su casa y su tierra. Y si no se poseen es lo mismo, porque el precio del subarriendo es simplemente testimonial, porque allí el dueño de la tierra no explota al inquilino; más bien, se avergüenza de no trabajar su propia tierra. Porque allí es la tierra la que prevalece y lo nivela todo.”

“La tierra es la única que corresponde al esfuerzo que se le entrega. La tierra nunca deja de alimentar a los que la quieren.”

“Cristina y la tierra; la tierra, Cristina y la fe… Hubo de existir algo más. Sí, la locura. ¿Algo más o una misma cosa: Cristina-tierra-fe-locura?”


Ramiro Pinilla. La tierra convulsa. Primera part de la trilogia Verdes valles, colinas rojas.

2 comentaris:

Mireia ha dit...

vaig llegir LA HIGUERA i em va agradar molt.
després volia llegir aquesta trilogia, però em va espantar la grossor!!!

Comtessa d´Angeville ha dit...

Mireia, avant amb Verdes valles, colinas rojas!! Vora tres mil pàgines en total, però cert que val la pena! Jo estic disfrutant-ho com una nana!

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